¿Es el aceite de canola bueno o malo para la salud? Mitos y realidades

¿Es el aceite de canola bueno o malo para la salud? Mitos y realidades

21 de enero de 2024 0 Por maestroangus

El aceite de canola es uno de los aceites vegetales más consumidos en el mundo, tanto en la cocina como en la industria alimentaria. Sin embargo, también es uno de los más controvertidos, ya que existen opiniones diversas sobre sus beneficios y riesgos para la salud.

Veamos qué es, cómo se obtiene, qué propiedades tiene, y qué evidencia científica hay sobre sus efectos en el organismo. También algunos mitos y falsedades que circulan por internet.

¿Qué es el aceite de canola y cómo se obtiene?

Se extrae de las semillas de una planta llamada colza (Brassica napus), que pertenece a la familia de las crucíferas, como el brócoli, la coliflor o el repollo. La colza es originaria de Europa y Asia, y se cultiva principalmente en Canadá, China, India y Australia.

El nombre de canola proviene de las siglas de Canadian Oil Low Acid (Aceite Canadiense de Baja Acidez), ya que fue en Canadá donde se desarrolló una variedad de colza con un bajo contenido en ácido erúcico, una sustancia que se considera perjudicial para la salud.

El aceite de canola se obtiene mediante un proceso de prensado, refinado, blanqueado y desodorizado de las semillas. Este proceso elimina la mayor parte de las impurezas, como los fitatos, los glucosinolatos, los pesticidas y los solventes químicos que se utilizan para extraer el aceite.

El resultado es un aceite de color amarillo claro, de sabor neutro y de alta estabilidad térmica, lo que lo hace adecuado para freír, hornear y aliñar.

¿Qué propiedades tiene el aceite de canola?

Se caracteriza por tener un alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, y un bajo contenido en ácidos grasos saturados. Estos son los principales tipos de ácidos grasos que componen el aceite de canola:

  • Ácido oleico: Es un ácido graso monoinsaturado que representa el 61% del aceite de canola. Se le atribuyen efectos beneficiosos para el sistema cardiovascular, ya que ayuda a reducir el colesterol LDL (malo) y a aumentar el colesterol HDL (bueno).
  • Ácido linoleico: Es un ácido graso poliinsaturado de la familia omega-6 que representa el 21% del aceite de canola. Es esencial para el organismo, ya que interviene en la síntesis de hormonas, la regulación de la inflamación y la función inmunitaria.
  • Ácido alfa-linolénico: Es un ácido graso poliinsaturado de la familia omega-3 que representa el 11% del aceite de canola. También es esencial para el organismo, ya que participa en la formación de las membranas celulares, la salud cerebral y la prevención de enfermedades cardiovasculares.
  • Ácido palmítico: Es un ácido graso saturado que representa el 4% del aceite de canola. Es el más abundante en el reino animal y vegetal, y se considera el más perjudicial para la salud, ya que aumenta el colesterol LDL y el riesgo de aterosclerosis.
  • Ácido esteárico: Es otro ácido graso saturado que representa el 2% del aceite de canola. A diferencia del ácido palmítico, se cree que tiene un efecto neutro sobre el colesterol y la salud cardiovascular.

Además de los ácidos grasos, el aceite de canola también contiene pequeñas cantidades de vitaminas, minerales y antioxidantes, como la vitamina E, el selenio, el zinc y los fitoesteroles. Estos compuestos ayudan a proteger las células del daño oxidativo y a prevenir el envejecimiento prematuro.

Foto de Lalit Vavdara de Pexels

¿Qué beneficios tiene el aceite de canola para la salud?

Estos son algunos de los beneficios que se le atribuyen para la salud:

  • Mejora la salud cardiovascular: Ayuda a reducir los niveles de colesterol, la presión arterial, la inflamación y la agregación plaquetaria, lo que se traduce en una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares, como el infarto, el ictus o la angina de pecho.
  • Protege el cerebro: El aceite de canola aporta ácidos grasos omega-3, que son esenciales para el desarrollo y el funcionamiento del cerebro. Estos ácidos grasos mejoran la memoria, la cognición, el estado de ánimo y la prevención de enfermedades neurodegenerativas, como el alzhéimer o el parkinson.
  • Regula el azúcar en sangre: Tiene un efecto hipoglucemiante, es decir, que disminuye los niveles de glucosa en sangre. Esto se debe a que mejora la sensibilidad a la insulina, la hormona que regula el metabolismo de los carbohidratos. Así, el aceite de canola puede ser beneficioso para las personas con diabetes o con riesgo de padecerla.
  • Favorece la pérdida de peso: El aceite de canola tiene un efecto saciante, ya que los ácidos grasos que contiene estimulan la liberación de hormonas que regulan el apetito, como la leptina y la colecistoquinina. Además, el aceite de canola tiene un alto valor energético, lo que ayuda a mantener el nivel de actividad física y a quemar calorías.

¿Qué riesgos tiene para la salud?

A pesar de los beneficios que se le reconocen al aceite de canola, también existen algunas controversias y críticas sobre sus posibles riesgos para la salud. Estos son algunos:

  • Es un aceite transgénico: El aceite de canola se obtiene de una variedad de colza modificada genéticamente para reducir su contenido en ácido erúcico y aumentar su resistencia a los herbicidas. Algunos sectores cuestionan la seguridad y la ética de los alimentos transgénicos, y los asocian con efectos adversos para la salud y el medio ambiente.
  • Es un aceite refinado: El aceite de canola se somete a un proceso de refinado, blanqueado y desodorizado que elimina gran parte de sus nutrientes y antioxidantes, y que genera compuestos tóxicos, como los aldehídos, los hidrocarburos policíclicos aromáticos y las grasas trans. Estos compuestos pueden dañar las células, el ADN y los órganos, y aumentar el riesgo de cáncer, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
  • Es un aceite desequilibrado: El aceite de canola tiene una proporción de ácidos grasos omega-6 y omega-3 de 2:1, lo que se considera óptimo para la salud. Sin embargo, esta proporción puede verse alterada por el consumo de otros alimentos ricos en omega-6, como los cereales, las legumbres, los frutos secos o los aceites de girasol, maíz o soja. Un exceso de omega-6 puede provocar inflamación crónica, resistencia a la insulina y enfermedades autoinmunes.

Una vez visto estos puntos, considera incorporarlo a tu dieta para tener una mayor amplitud de aceites vegetales y así conseguir un mayor beneficio para tu salud.

Espero que esta información te sea de utilidad y si te gusta el contenido, no dudes en compartirlo.